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ALTURA PARA LA CULTURA

Por Carlos Alberto Fernández Dávila y Aldo Facho Dede

El Ministerio de Cultura (MINCUL) en coordinación con el Ministerio de Vivienda (MVCS) acaban de lanzar el proyecto piloto “Altura para la Cultura”, que busca asesorar a los gobiernos locales de Trujillo, Arequipa y Maynas en la implementación de los Derechos Adicionales de Edificación Transferibles (DAET), instrumento de financiamiento urbano que permite generar recursos para fomentar la recuperación del patrimonio arquitectónico catalogado en sus ciudades.

 

 

En nuestro país, el estado en general de nuestro patrimonio edificado es deficiente, esto debido, en parte, a que la catalogación de una propiedad como “patrimonio cultural” limitan automáticamente sus posibilidades de uso, e involucra al propietario en una serie de gastos para los que no cuenta con el apoyo del gobierno, convirtiéndose en una pesada, y muchas veces inabordable, carga económica.  Esta situación se ha estudiado hace mucho en el mundo, habiéndose diseñado mecanismos por medio de los cuales el Estado permite generar recursos para la restauración y mantenimiento de las edificaciones históricas, sin que le cueste dinero al propietario ni al resto de contribuyentes.  La fórmula es sencilla, dado que cualquier edificación está emplazada en un contexto urbano que permite la construcción de cierta cantidad de metros cuadrados, todo el potencial edificatorio que no podrá aprovechar el inmueble monumental, se convierte en bonos comercializables y aplicables en otros lugares de la ciudad, previamente identificados en el Plan de Desarrollo Urbano.

 

 

El dinero producto de la venta de estos bonos es destinado a la preservación y mantenimiento del bien monumental, y el saldo entregado al propietario del inmueble a modo de resarcimiento. Este instrumento ha sido implementado desde hace más de cuatro décadas en países como EEUU, Francia, España, Italia, Canadá, Colombia, Brasil y México, siendo uno de los casos más conocidos el de la Penn Station en la ciudad de Nueva York, en donde al amparo de la Quinta Enmienda, se buscó proporcionar a los propietarios una “justa compensación” por las restricciones generadas, permitiéndoles vender los metros cuadrados que no podían edificar, debiendo ser el dinero obtenido utilizado en parte para la restauración de la edificación.  Bajo ese modelo se recuperaron numerosos edificios, como el teatro Majestic y la Old Slip Policy Station.  Todo esto bajo la regulación urbanística del gobierno municipal de la ciudad.

 

 

La aplicación de este tipo de herramientas puede rediseñar el mapa inmobiliario de las ciudades del Perú, nutridas de bienes patrimoniales, activando ciertas zonas con potencial de desarrollo y/o interés del mercado.  Su implementación depende de los gobiernos locales, dado que está dentro sus competencias la planificación mediante la elaboración del Plan de Desarrollo Urbano y de los instrumentos de regulación urbanística (zonificación, alturas, usos del suelo, etc.), por lo que el éxito de este tipo de iniciativas está sujeto en gran parte de su compromiso y apertura.  La Municipalidad Distrital de Miraflores ha sido pionera en su regulación e implementación, habiendo conseguido encaminar la restauración de algunas casonas mediante la implementación de la ordenanza N°387, que determina las zonas generadoras y receptoras de dichos derechos.  Esto es muy importante, pues genera casuística local en base a nuestras leyes e instrumentos de planificación.

Nuestro patrimonio histórico constituye los cimientos culturales sobre los que se apoya nuestra Nación, preservarlo debe ser una responsabilidad en conjunto del Estado y los ciudadanos.  Instrumentos urbanos como los DAET pueden ayudarnos en esa misión, sin perjudicar a los propietarios, y dinamizando el desarrollo de nuestras ciudades.  Como sociedad civil y comercial debemos asumir el compromiso de promover su discusión e implementación en las diferentes ciudades de nuestro país.

 

 

 

Imagen 1: Centro Histórico de Lima. calle de los Plumeros. Fuente: http://www.munlima.gob.pe/noticias/1-noticias/regular%C3%A1n-uso-comercial-de-casonas-para-revalorar-el-centro-hist%C3%B3rico-de-lima

Imagen 2: Centro Histórico de Trujillo.   Fuente: http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-trujillo-restaurara-su-centro-historico-para-postular-a-lista-de-unesco-563469.aspx

Imagen 3: Centro Histórico de Arequipa.  Fuente: https://www.flickr.com/photos/66870502@N03/

Imagen 4: Pennsylvania Station. Fuente: http://nec.amtrak.com/content/baltimore-penn-station-investment-and-development-program

Imagen 5: Infografía elaborada por la Municipalidad de Miraflores para difundir los mecanismos de Transferencia de Derechos Edificatorios.  Fuente: http://www.miraflores.gob.pe/_contenTempl2.php?idpadre=8770&idhijo=8772&idcontenido=8786

LIMA: PATRIMONIO EN RIESGO

Por Aldo Facho Dede, arquitecto urbanista

Fuente: http://portal.andina.com.pe/EDPfotografia/Thumbnail/2013/12/22/000228586W.jpg

El Cercado de Lima ha sido y es el centro estructurador de la ciudad, por él pasan las principales vías del norte, sur, además de todas las líneas de transporte público masivo, convirtiéndolo en un espacio de gran valor comercial y en la bisagra del sistema de movilidad metropolitano.  Ese espacio central, al que llegan y atraviesan millones de habitantes al día, contiene además al Centro Histórico de Lima, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, compuesto por una importante cantidad de edificios catalogados, y cuya preservación está regulada por estrictas normas.

Valor comercial y valor patrimonial, dos condiciones que de forma separada son motores de desarrollo, pero que superpuestas generan grandes tensiones económicas, que sumado a la falta de autoridad real y de control por parte de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), la precariedad en la titularidad de los inmuebles, y a la ausencia de mecanismos que estimulen la generación de usos que equiparen en valor a los que se dan en sus bordes, han llevado al Centro Histórico a ser declarado “Patrimonio en Riesgo” por el World Monuments Fund (WMF).

En vez de solucionar estos temas, se ha querido paliar esta situación con restricciones de usos, siendo el “remedio” peor que la “enfermedad”, pues mientras más actividades se restringen menos valor tienen los inmuebles; siendo ocupados por comercios con muy bajo ticket promedio, y por ende con nula capacidad para invertir en preservar su valor patrimonial.  Similares problemas presentan las edificaciones destinadas a vivienda, el deterioro del entorno urbano aleja a las familias que pueden pagar un mayor alquiler, agudizando la precariedad social de los inquilinos.  A todo esto, se suman las exigencias normativas para intervenir en las edificaciones catalogadas, cuyos costos son tan altos que alejan a posibles inversores, terminando por derrumbarse en abandono.

Ante este contexto, urgen medidas extraordinarias para evitar que nuestro patrimonio termine de perderse, y ello pasa por el fortalecimiento de PROLIMA como autoridad autónoma, con competencias y recursos; por una revisión de la normativa que regula los mecanismos y niveles de intervención en los inmuebles catalogados, los usos que se pueden desarrollar, y el potencial edilicio para los lotes que no son monumento.  El Estado y las instituciones públicas y privadas son las llamadas a ocupar gran parte de estos inmuebles, dado que las actividades que realizan son compatibles con su condición patrimonial.

 

CHL – Casonas tugurizadas.  Fuente: www.limamilenaria.blogspot.pe/2015/04/y-que-opinan-sobre-los-planes-de.html

CHL – Edificios de Plaza dos de Mayo se pierden por incendio. Fuente: www.radiotropicalperu.com/wp-content/uploads/2017/01/0000266125W.jpg

 

Por otro lado, urge el diseño y aplicación de normativas que permitan compensar económicamente a los propietarios, así como financiar su restauración y mantenimiento.  El Ministerio de Vivienda promulgó en diciembre del año pasado el Decreto Supremo 022 que incorpora los Derechos Adicionales de Edificación Transferibles (DAET) como mecanismo de financiamiento urbano para recuperar áreas patrimoniales.  Esta herramienta ya ha sido aplicada con éxito en el distrito de Miraflores, habiendo sido regulada a nivel metropolitano por la MML para ser incorporada en el Plan de Desarrollo Urbano (PLAM2035), instrumento que a la fecha sigue sin ser aprobado.

El Ministerio de Cultura (MINCUL) ha tomado el liderazgo en la difusión de los DAET promulgando la resolución ministerial 255-2017-MC que aprueba el proyecto piloto “Altura para la Cultura”, por medio del cual se compromete a asistir técnicamente a las municipalidades de Trujillo, Arequipa y Maynas en la aplicación de esta herramienta, pudiendo servir de modelo para su futura aplicación en Lima.  Así mismo, promulgó en enero de este año el DM 029-2017, mediante el cual constituye un grupo de trabajo bajo el objetivo de proponer ciertas acciones orientadas a la recuperación del Centro Histórico de Lima.

Todo esto nos pone ante un contexto sumamente propicio para poder revertir este decadente proceso, necesitando para ello el compromiso de la Municipalidad de Lima y el gobierno central, tanto en lo normativo como en lo económico.  Mientras eso no se resuelva, seguiremos viendo noticias de incendios y derrumbes, y antes de lo que imaginemos habremos perdido definitivamente nuestro patrimonio cultural.